Blog
La ilustración como apoyo emocional y autocuidado
Mi trabajo es crear, pero si hay algo que me ha acompañado y ayudado a lo largo de mi vida es la ilustración como herramienta emocional. Más que un simple pasatiempo, se ha convertido en un puente profundo para asimilar y comprender mis emociones. De pequeña no lo notaba, pero de adulta me di cuenta de que era una forma de contención emocional que transformó mi manera de conectar conmigo misma.
En una época no tan «feliz», recuerdo comenzar a dibujar con un lápiz todo lo que sentía: las canciones que escuchaba, las ideas que se me venían a la mente y las emociones que no podía expresar con palabras. Incluso el simple acto de escribir las letras de una canción y acompañarlas de dibujos me ayudaba a sentirme mejor. Cada trazo era un pequeño paso hacia la calma, y poco a poco las rachas de tristeza y frustración se desvanecían. Sin darme cuenta, estaba abriendo un camino nuevo de autocuidado.
Con el tiempo entendí que la ilustración como herramienta emocional no tiene que ver con el talento artístico, ni con hacer algo perfecto. El verdadero secreto está en atreverse a explorar ese camino interior, ya sea con dibujos, ilustraciones, mandalas o palabras. Todos tenemos una forma de expresión que puede ayudarnos a sanar.
Hoy, como ilustradora, sigo usando este recurso no solo en mi trabajo profesional, sino también como una vía personal para procesar lo que siento. Te invito a intentarlo. No importa cómo luzca tu dibujo, lo importante es lo que te permite liberar.
También puedes conocer más de mi trabajo en mi portafolio de ilustración.